“El cáncer oral mata más que, por ejemplo, el de cervix o el melanoma”. Así de rotunda se muestra la doctora Carolina Benalal. “Y no es que se diagnostique un mayor número de casos –matiza esta cirujano dentista y directora general de las clínicas Soloimplantes®- sino que se detectan cuando ya es complicado hacer algo”. De hecho, el índice de supervivencia del cáncer de boca no alcanza el 50%, es decir, que “se trata del cáncer con mayor tasa de mortalidad”, asegura la doctora.
Los “malos” hábitos de vida juegan un papel fundamental en el desarrollo de la patología. Fumar y consumir alcohol, son determinantes y aún más cuando se combinan. Pero no son los únicos. Los indicios hacen pensar que existe una asociación directa entre el uso de colutorios (enjuague bucal) de forma sistemática y cotidiana y el desarrollo de este tipo de cáncer. “Sobre todo en el caso de los colutorios que contienen alcohol, ya que pueden alcanzar una concentración del 26%”. El alcohol se emplea en los colutorios, en principio, como un disolvente de otros ingredientes y como un conservante de la preparación.
Los expertos abogan por el uso del colutorio en su justa medida y en casos justificados. “Hemos pasado de usar un producto inicialmente destinado a casos puntuales y necesarios a hacerlo de forma sistemática e innecesaria, agrediendo a unos tejidos que no están “diseñados” para recibir tal nivel de irritaciones”. El problema radica en que estos enjuagues no son selectivos cuando “matan las bacterias”.
Además, el hecho de que permanecen en contacto con la mucosa oral durante más tiempo que una bebida alcohólica –debido al enjuague bucal-, contribuye a pensar en su efecto nocivo, y posiblemente más que la ingesta de bebidas alcohólicas.
Prevenir es curar
El cáncer oral es evitable. “Diagnosticado precozmente tiene un índice de curación elevado”, afirma la doctora Benalal. Evitar el tabaco, el consumo de alcohol y, sobre todo, la combinación de ambos contribuiría enormemente a prevenirlo. También hay que evitar el tabaco de mascar. De hecho, en países donde su consumo es elevado, como por ejemplo en India, se dispara la prevalencia de esta enfermedad. “Allí esta alcanza hasta un 40%. Además, es el único país del mundo donde el número de casos es similar entre hombres y mujeres debido a que ambos consumen en igual medida el tabaco de mascar”, señala.
Pero también existen hábitos de vida “saludables” que permiten proteger la zona orofaríngea, aportando vitaminas y nutrientes que han demostrado su eficacia en la prevención del cáncer en general, y en el oral, digestivo y de colon, en particular.
Si a esto añadimos una visita al dentista dos veces al año, tenemos gran parte del trabajo preventivo hecho. “Durante estas revisiones los especialistas estudiamos no sólo los tejidos duros –las piezas dentales-, sino también los blandos –las encías, mucosas, labios y lengua-. Así, si detectamos la presencia de alguna lesión sospechosa, podemos saber si es cancerosa, precancerosa o sana haciendo un test superficial, rápido e indoloro”, destaca la doctora. En caso de presencia de lesiones que requieran vigilancia se recomienda que las visitas al dentista se hagan cada 4 meses, en lugar de cada 6.
En este sentido, las clínicas Soloimplantes® disponen de una técnica que “permite conocer con una eficacia del 90% aquellas lesiones que pueden ser potencialmente malignas”, señala la doctora. Y añade, “el 80% de las lesiones en mucosas y encías tiene capacidad de degenerar en lesiones cancerígenas”.
Cáncer oral en España
Cada año se diagnostican en España más de 3.000 nuevos casos de cáncer oral y más de mil fallecen al año. Y es que, aunque la incidencia en nuestro país ronda el 1%, las muertes por esta enfermedad representan entre el 2 y el 3% de todas aquellas que se producen por cáncer.