El investigador y profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla Luis Méndez publica 'La imagen de Andalucía en el arte del siglo XIX' (Centro de Estudios Andaluces), una obra que aborda la influencia que tuvo el desarrollo artístico en el citado periodo para que la región andaluza se convirtiera en un "lugar exótico y referente" en el mapa de un continente europeo "cada vez más industrializado".
Méndez reseñó en declaraciones a Europa Press que este libro trata un episodio "fundamental" de la historia de Andalucía, como es la construcción de su imagen internacional desde la vertiente artística en el siglo XIX, ya que es en esta época cuando esta región "se pone de moda", tanto que llega a ser representativa de toda España.
En este sentido, explicó que la realidad andaluza comienza a describirse desde la Guerra de la Independencia, visión que contribuirán a forjar desde ese momento los viajeros románticos a través de sus libros de viajes y cartas manuscritas, publicándose en grabados y dibujos que empezaron a circular por toda Europa.
De este modo, en torno a la década de 1830 Andalucía se convierte en una tierra "muy conocida" por sus monumentos, transformándose todos ellos en "referentes" de la iconografía del viaje por Europa; y por los tipos de costumbre, ya que "se empieza a definir con precisión el mundo del baile, pero también el del bandolero y el contrabandista", es decir, "un repertorio de tipos populares cuyo conocimiento se difunde por el Viejo Continente", según destacó.
En esta línea, Méndez se refirió a las sucesivas oleadas de escritores y editores de distintas nacionalidades que pusieron en movimiento una corriente "muy favorable" a todo lo que tenía que ver con la imagen de Andalucía, al punto de que la región se convierte durante esos años en uno de los destinos "predilectos" de Europa.
Respecto a la fidelidad o correspondencia de esa imagen que se transmite y difunde con la realidad de la región en aquellas fechas, el autor subrayó que "se trata de una construcción" que se ajusta a la real pero que se hace también "evidentemente" desde unos criterios "muy subjetivos" que dependen del país de origen, los prejuicios sociales, la religión o la clase burguesa, entre otros factores.
Méndez recalcó que con el paso de las décadas del siglo XIX se configura un territorio que se identifica "con un paraíso o un sustituto del viaje a Oriente", de modo que Andalucía se erige así en "una excepción" dentro del paisaje "cada vez más homogeneizado de Europa" por el desarrollo del ferrocarril, principal consecuencia de la industrialización. En este contexto, dijo que "el viaje a Andalucía suponía un regreso al pasado o un viaje al exotismo oriental".
ANDALUCÍA INVENTA EL TURISMO
Este retrato de la Andalucía del siglo XIX es el "germen" del turismo organizado desde 1851, pero también de la fotografía o las guías de viaje, lo que repercute en que la imagen de Andalucía "se amplifique" en la medida que el volumen de viajeros se incrementa.
"Podemos hablar por lo tanto de la ficción de Andalucía en Europa, que es uno de los temas que abordo en el libro", según reseñó Méndez, poniendo como ejemplo de esto que en la Exposición Universal de 1851, en Londres, apareció representada por una plaza de toros de yeso y una reproducción de la Alhambra.
Al hilo, comentó que unos más tardes, con lo que quedó de la exposición, se realizó una reproducción del Patio de los Leones, de tal manera que muchos visitantes de la Alhambra ya lo conocían previamente a través de la ficción, la copia o el facsímil.
Méndez destacó que este tipo de reproducciones tuvieron "un gran éxito", al punto de que en 1900 se realizó a propuesta del Gobierno francés, con motivo de la Exposición Universal de París, una copia de la Giralda de unos 56 metros a la orilla del Sena. Según recordó, esa réplica estuvo acompañada de un 'atrezzo' que representaba para el público visitante todo aquello que tenía que ver con la cultura oriental, como por ejemplo casas de Granada, el Patio de las Doncellas de Sevilla o el Patio de los Leones, esto es, un popurrí de imágenes que recreaba la imagen "tópica o ficticia" de Andalucía.
No obstante, señaló también que hay otra lectura "positiva", ya que con todas las herramientas que se derivaron de este universo costumbrista, Andalucía inventó el turismo, "que es la industria del siglo XX", pero también "se creó a sí misma" a través de la formación de "una imagen positiva y reconocible internacionalmente". Por último, indicó que "esa imagen fue fundamentalmente creada desde fuera aunque asimilada aquí a modo de un juego de espejo".
EL AUTOR
Profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, Luis Méndez ha completado su formación investigadora en Italia e Inglaterra, en instituciones como la Biblioteca Hertziana (Roma) y 'The Warburg Institute' (Londres). Asimismo, es autor de artículos en revistas nacionales e internacionales sobre pintura de la Edad Moderna y Contemporánea, además de haber participado en congresos nacionales y extranjeros.
Igualmente, trabaja en el siglo XIX, periodo histórico sobre el que ha publicado la monografía sobre Manuel Rodríguez de Guzmán, así como artículos sobre la pintura costumbrista andaluza.